Las primeras letras de abril. “Una cálida briza llamada Mamá”.

Las terapéuticas líneas que suscriben a partir de aquí no implican otra cosa que descargar miles de emociones inconexas dichas por ahí. ¿Cuál es la causa de inaugurar este cuaderno?: Mamá va a morir y no puedo hacer nada para evitarlo.

El 2 de abril del 2013 ella sufrió una descompensación muy severa. ¿Qué tenía? ¿Qué pasaba? Luego nos enteramos. Ella padecía cáncer de páncreas. Demoledor.

A lo largo de todos los meses pasan por mí un conjunto de sentimientos reconocibles. De la pequeña casa de sueños al silencio sepulcral. En cierto modo todos tienen algo que hacer con las emociones. En mí caso lo que hago es escribirlas.

En primer lugar porque es una forma del contacto con mamá, fue su manía por los libros y por lo que ellos dicen lo que me introdujo una vez adolescente a escribir, primero transcribiendo, luego perifraseando y al final tirando algunas frases de aquí para allá.

También, en segundo lugar, porque creo que es una manera de poder decirme en cada instante cosas que a futuro podré leer o releer. Para alegría o tristeza.

Seguramente en algún momento serán una biblioteca de pesares, recovecos, de suspiros y odios a la muerte. Pero ¿Cómo muere un enfermo de cáncer? Todos dicen que padece ¿Padece?, ¿Por qué se enferma mamá que es inmortal? ¿Estás páginas serán un suspiro de calma o un recuerdo de los últimos días felices? ¿Estaré escribiendo al final del camino? ¿Cuándo será?

Lo primeros de los títulos pensaba que podrían ser “cuadernos del odio”; fue lo primero que pensé cuándo salí del hospital abatido y desamparado. Pero no puedo asociar el odio a una persona que me ha brindado amor. Quizá podría ser “Una cálida briza llamada Mamá”.

Sí; dónde y cuándo esa briza se detendrá o por qué dejó de soplar sólo lo sabremos con el tiempo. Por ahora tengo que pensar que en algún momento breve, en un lapso de tiempo corto deberé cumplir mi mandato de tomar la manija del cajón fúnebre, como me dijiste, el día de tu entierro. ¡Lo haré!

Me pregunto si esta lucha dura que mamá inicia por fin doblegará su voluntad. Uno de nuestros poemas recitados (Avanti – Almafuerte):

¡ todos los incurables tienen cura

cinco segundos antes de la muerte!

Esta libreta Brugge, comprada en el Ateneo Grand  Splendid, uno de nuestros templos. Hablará de muchas cosas. ¿terminará con tu muerte?.

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