Tinta y Porvenir

Llega la jornada y se agota la mente. La mente curiosa y constructora batalla en miles de razonamientos diarios. Cede lentamente a las emociones. A veces está como aliada, otra como detractora. A veces, obstáculo, a veces redentora. 

Libera por fin el espacio que supo ocupar para el sueño vagabundo que mueve al alma. Despierta su arte. Un pequeño silencio entre tanto trajín. Vuelve la palabra grácil. Ágil se encuentra en busca de otro porvenir, ¿O tal vez vendrá el pasado a querer escribir? 

Un pasado sudoroso, que conecta con el ritmo nostálgico de una niñez y apegos soberanos se propone, por fin, poner tinta al porvenir.

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