Tonada interior

Teclea el mundo en cálida noche;

Pianista mira a la mujer. Agonizante, pero digna.

Vida, alma, sendero, agonía y alegría.

No quiere bastardearlas con simples melodías.

Le da a la tecla buscando el silencio.

Ellas rechinan odio, en tersas miradas.

No hay muchos puntos muertos.

Entredormida, o muriente, los ojos se alzan.

Suspiros de hijo, anhelos de madre, alegrías de compañías

Mutuas… que nunca más volverán.

‘¿Es hora del gran silencio?’

‘Es tuyo el corazón que late por dentro’

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