Cosas ajenas: ser de los grandes. El fútbol en Argentina.
El deporte del balón en pie no es de las cuestiones en las cuales más conocimiento tengo. De hecho, sigo más el básquet. ¿Basquet en Argentina? Eso quiere decir que te simpatiza un equipo que no está dentro de las potencias mundiales. Bueno, tal vez el 5/6 equipo más importante del mundo.
Con la mejor generación que ha dado el básquet nacional hemos llegados a cotas geniales: Juegos olímpicos de Atenas y dos subcampeonatos. Sin embargo Manu Ginobili no le compite a Michael Jordan ni a Lebron James. Es un buen jugador, él lo sabe, pero lejos está de entrar en la discusión de ser uno de los mejores.
Para colmo de males en la Liga Nacional soy hincha de un equipo que no aspira a campeonatos: un equipo de barrio, mi equipo: El único Argentino de Junín. Entonces eso de ganar, no es mucha costumbre para mí.
Pero en futbol, en futbol señores es distinto. ¡Soy Argentino! Y ya tenemos dos candidatos en la discusión de los mejores del mundo: Maradona y Messi. Y la obligación es ganar finales, campeonatos, tornemos. Ganar, ganar y ganar. No lo estaríamos logrando.
Tres finales, tres perdidas: Copa del Mundo 2014, Copa América 2015 y Copa Centenario 2016. Pero no son los aspectos futbolísticos los que más me llaman la atención, sino el entorno de lo que sucede alrededor. Mis seres queridos, lo que veo por las redes sociales y los que dicen las personalidades es llamativo. No sé si habla del fracaso en sí, pero sí me hacen pensar sobre cómo nos plantamos ante él para convertirlo en éxito. Porque es obvio, todos odiamos perder, hasta a la bolita. ¿Lo importante es competir? ¡Claro! Pero el que gana, compite, y encima gana. Creo que no lo estamos logrando.
Momento 1: La selección arrolladora.
Apenas arrancó la Copa la Argentina fue categorizada como una gran selección con goles impresionantes y un gran nivel de juego (Según lo que puedo leer en OLE). Messi, increíble, impecable. Ahí las redes estaban en silencio por una parte pero salía la otra a decir “aparezcan” antimessis, antifutbol. En una señal de revanchismo disparatada. No voy a admitir que era divertido. Gran contenido
Momento 2: Los fracasados de las finales
Pero resulta que se perdió la final nuevamente. El rival de ocasión era Chile. Poco importa sin embargo. Somos uno de los grandes combinados de futbol a nivel mundial; por lo tanto es evidente que en las finales nos encontremos rivales de jerarquía similar. Aunque se le discuta a Chile ese lugar y se trate de poner a Brasil. Cosa que me parece lógica, eso no pasó. Se perdió, aparentemente, contra un rival menor.
Apareció el río de contenidos. Lo mejor, porque el tema para mí está en las críticas en las derrotas no el golpe en el pecho de los “Messianicos” en el momento de la victoria.
Se dijo que esta selección no emociona, que Messi no es líder, que le falta sangre, que le falta huevos. Que hace todo mal. Que la generación del 86 es irrepetible e inigualable, que diego nos dio una copa y ellos no.
También divertidos. Aunque igual de patéticos
Sin embargo me pareció increíble que exista una publicación como esta:
Chile es campeón pero el campeón de la gente es Argentina
— Esto es el Futbol (@Estoeselfutbol1) June 27, 2016
En cierto modo yo también lo siento. No sé si nos merezcamos ser campeones. Pero Messi hace que quiera verlo levantar una copa. Siento que se lo merece tanto.
Tema: Lo único importante es ganar. Pero ¿Estamos en el camino de la victoria?
Creo que nos va a costar ganar. Bastante, porque estamos más ocupados en tratar de refregarle el error al otro que ocuparnos en cómo ganar. El ejemplo más claro es el de Maradona. Genio inigualable, carismático por doquier sabe que su palabra es escuchada. Y dijo que Messi carecía de liderazgo. Eso generó en los medios el debate Maradona Vs “El resto del mundo”. Ahora digo, ¿No teníamos que pensar en ganar? O por otro lado, si estamos de acuerdo que es deseable y beneficioso el debate sobre el estilo de liderazgo ‘Maradoniano’ Para esta generación. ¿Por qué no leía eso en los medios? Gastamos tiempo y esfuerzo en retrucarnos unos a otros para nada. Perdimos tiempo, energía e inteligencia. Casi parece una comedia de la vida de muchos.
Mutatis, mutandis ese problema surge con muchos temas y desafíos. Lo de la selección lo deja claro y es palpable en el hoy. Por eso me movilizó la escritura de este artículo.
Vamos a fracasar y mucho. No se dan una idea de cuánto. Sólo después de todos esos fracasos una generación de ‘fracasados’ podrá entender que los que vienen tienen que superarlos y que no por ello serán eclipsarlos. Cuando sean superados les dará nueva luz, porque habrán abierto el camino para un lugar mejor.
Hay que desterrar muchas cosas de nuestras ideas e idiosincrasias la primera es: “Debo estar siempre vigente”. No, no es así, estás equivocado.
Messi se va: ¿Estás feliz?
En estas horas es la pregunta que Messi se debe estar haciendo. ¿Me quedo?, ¿Me voy? La respuesta sólo puede ser una: ¡No!
De todo lo que ví sobre esta cuestión fue Ariel Ortega quién dijo las cosas más sensatas. Aquí la nota con el diario Olé: “Me hago Pis Encima”