Los hijos de los días es el anteúltimo libro de Eduardo Galeano. Seguramente, mientras compartía la certeza y tal vez el miedo típico de alguien con su condición particular: estaba enfermo de cáncer, lo que lo llevaría a pensar que tal vez ese, sea su último libro. Sin embargo no lo fue.
Como aquellos libros que nos hacen llegar los autores consagrados en la postrimería de su vida este recoge sucesos y misceláneas que le fueron de interés a él. Y no tanto a nosotros.
El libro es un conjunto de efemérides. Fechas claves divididas en 366 días (El año es bisiesto en el libro) donde podemos ver los sucesos que se encuentran en el alma del escritor uruguayo.
Leemos sus convicciones disfrazadas de hechos sustantivos de algún momento de la humanidad.
No sé si es un libro imperecedero. Tal vez este perezca entre las obras de fuste del autor (que son algunas). Para aquellos que no tienen tiempo puede ser un libro interesante. Este libro no tiene trama ni argumento principal. Cada ‘Capítulo’ es muy corto. Por lo tanto pueden dejarlo olvidado y retomarlo en 15 minutos diarios. Algo que es cómodo para los tiempos que viven la lectura hoy.
El cruel trato de la lectura volvió a este libro, un libro correcto. El apellido Galeano lo volvió memorable, su contenido, tal vez cuestionable.