¡Feliz cumpleaños Mamá!

¡Feliz Cumple! Hace exactamente 2521 días que fue la última vez que dije Mamá con intención de presente y futuro. A partir de ahí todo es recuerdo. Para mí es muy importante esa simple palabra. Significan muchas cosas dentro de mí. Es la capital de una alegría particular, un poco secreta y muy valiosa. A veces aparece y hace que los caminos conduzcan a él. Una verdad conversada y forjada por años de historias. Cómo ahora que voy a ser padre. Elegir el conocimiento a la ignorancia en la inquieta búsqueda. El aprender al no hacerlo. Ese es uno de los tantos monumentos que encuentro en la capital que alguna vez fue pura vida y que hoy resuena y resurge con incontinente claridad de las charlas entre la madre y su hijo.

Pero aquí y ahora estás vos para traer después de tanto tiempo a mi boca la tan bendita palabra. ¡Tu primer cumpleaños como Mamá! para mí es muy emocionante, no sólo por mi historia sino por vos; ya estás jugando un juego que parece aparentemente gratuito, pero que es oneroso. Un juego donde crearás los tesoros que tal vez sean los más importantes de toda tu vida.

Me pone feliz ser el copiloto y espectador de lujo en esta aventura que estás a punto de vivir. Sé que los tesoros que crearás para nuestro hijo serán los más importantes de toda tu vida. Te acompaño con todo mi amor y apoyo en este nuevo capítulo, sabiendo que no sólo serás una madre que deje marca. Sino sincera, sensible y luchadora por lo que vendrá. Algo que quedará grabado en mi memoria, y sin duda en la de nuestro hijo también.

Me dijiste que estabas un poco nostálgica por el tiempo que se va. Y creo que tenés razón, nuestro noviazgo está mutando a ser una familia. Por eso esta será la primera carta oficial de cumpleaños que firmemos los dos. También te escribiré a título personal, no te preocupes.

Crearás millones de anécdotas y serás invocada de aquí y de allá. Y, tal vez, cuándo ya hayan pasado tantos años que nosotros seamos pura historia, serás esa capital que fue construida por vos y por tu hijo.

Seguramente, como alguna vez lo hizo su Padre, él irá en búsqueda de esos monumentos y volverá a rememorar el amor, el temple, los sentimientos, la lucha y valioso tiempo que crearon juntos.

En ese momento hará lo que crea justo. Seguramente recordará, como yo ahora, que una vez su madre hizo todas esas cosas hermosas y cuándo esté frente a ese monumento interno y los brazos sean alzados llegando sobre él la calidez del recuerdo del amor materno alguien recordará este saludo, que fue el primero de esa gran historia que ustedes dos van a crear.

Te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *