Murió sin ver la luna

Murió sin ver la luna

  • La luna ¿merece que todos los hombres la miren? – sonó de su voz mientras tintineaban innumerables monedas en su mano derecha.
  • ¿Vio usted alguna vez la luna? –  preguntó el músico y artista.
  • La luna, un simple satélite – recibió como respuesta.

Nuestro artista siguió mirando la luna. Algo le llegó al alma. Se sentó garabateó unas notas, las llevó al piano. Le puso como nombre Sonata para piano n. º 14. Pero en realidad se llama Claro de luna

Nuestro aclamado empresario tuvo mucho dinero, muchas mujeres, pagó por lo mejor, fue olvidado y se consideró feliz.

Beethoven algunas veces todavía resuena en nuestra memoria.

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